Lo que tenías, y cuándo
Recorres, fotografías y cierras. Sale un documento con la huella de cada fotografía dentro y un sello de tiempo cualificado de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. La fecha no la ponemos nosotros: por eso vale.
Y se comprueba sin esta aplicación, sin conexión y aunque Consta deje de existir.
Esto es lo que queda de cada fotografía
No es una foto con la fecha escrita encima. Cada captura entra en un texto canónico que es lo que la autoridad fecha, y ese texto va impreso en el certificado para que cualquiera pueda rehacerlo.
Es un ejemplo: las huellas, la firma del aparato y las coordenadas van aquí recortadas. En un certificado de verdad salen completas.
003.004 9f86d081884c7d65a2f8b1e0c4d3…
hora: 2026-08-27T11:02:41Z
coordenadas GPS: 40.416…, -3.703… (±8 m)
aparato: omlzaWduYXR1cmVYRzBFAiEApzys6pQZq4D3…
compilación aplicación: 0.1 (6)
nota: Televisor de salón
valor: 800.00 EUR
factura: 252f10c83610ebca1a059c0bae8255eb…
escaneada: 2026-08-27T11:04:02Z
coordenadas GPS: 40.416…, -3.703… (±8 m)
- La huellaSHA-256 del fichero, calculada al dispararlo. Si alguien recorta la foto, deja de cuadrar.
- La hora y el sitioLos declara el aparato en el momento de la captura. Cuando no hay señal, lo dice: «localización no conocida», que es un hecho y no un hueco.
- La firma del aparatoHecha por el enclave seguro del iPhone, o por el almacén de claves respaldado por hardware en Android. Cubre las tres cosas juntas, así que no se puede despegar de una fotografía y pegar en otra.
- La compilaciónUn número exacto, registrado en App Store Connect o en Google Play Console. Un perito puede comprobar allí qué hacía esa versión sin preguntarnos.
Quién acredita qué
Un certificado con cuatro firmantes distintos y cuatro pesos distintos. El documento lo dice así, numerado, antes que ninguna otra cosa.
- La autoridad de sellado acredita que ese texto existía en esa fecha y que no ha cambiado una letra. Dentro van las huellas de cada fotografía, cada vídeo y cada factura, así que la fecha las cubre a todas.
- El fabricante del aparato acredita de dónde salió la captura, y no acredita lo mismo en los dos sistemas. En iPhone, Apple certifica con App Attest que la captura la produjo una copia auténtica y sin modificar de Consta, en un aparato Apple genuino. En Android, Google respalda una cadena de atestación de clave que acredita que la firma la hizo una clave nacida dentro del almacén respaldado por hardware del propio aparato, que quien la usó fue una aplicación firmada con la clave de Consta, y con qué sistema arrancó el aparato. En los dos casos la cadena que lo respalda va dentro del documento, y en ninguno acredita qué había delante del objetivo.
- El aparato declara la hora, el lugar y la versión. Van firmados, pero nadie comprueba que el aparato estuviera allí.
- Quien inventaría declara las notas y los valores. No los comprueba nadie — pero al ir dentro del sello quedan fijados en el tiempo: no se pueden subir después del siniestro.
Tres certificados, tres pesos
Un solo sello para todo lo recorrido. Un PDF con el sello dentro, que cualquier lector de firmas comprueba.
Un recorrido de un tirón, con su propio sello sobre el fichero. Enseña lo que había sin elegir qué se fotografía.
Una sesión seguida: cada captura con su hora, su sitio y su orden. Cada foto se toma como Live Photo, con segundo y medio de vídeo y sonido alrededor del disparo.
Qué te llevas, y qué demuestra cada fichero
Certificar no deja un apunte dentro de la aplicación: deja ficheros, y son tuyos. Esto es lo que sale de cada uno de los tres, qué lleva la prueba dentro y qué puedes demostrar con ello.
Un inventario
# lo que se comparte
Inventario-de-casa-2026-09-02-1141.pdf
Inventario-de-casa-2026-09-02-1141-manifiesto.txt
- El PDFEl certificado, con la portada, las fotografías y
el manifiesto impreso al final. En iPhone y iPad el sello va dentro
del propio PDF, así que Adobe Acrobat lo comprueba al abrirlo. En
Android todavía no: allí el sello viaja al lado, en un
.tsr, y se comprueba con OpenSSL. - El manifiestoEl texto exacto que se selló, en texto plano. En el PDF va impreso pero partido para que quepa; aquí están los bytes con los que se rehace la huella.
- Las fotografíasNo van dentro: se quedan en tu aparato. El manifiesto las nombra por su huella, una a una.
Lo que tienes al terminar:
- Una fotografía que no ha cambiado desde que se hizo. El manifiesto guarda la huella SHA-256 de cada fotografía, cada vídeo y cada factura, una a una, y esas huellas van dentro de lo sellado: un recorte, un retoque o volver a guardarla con otra aplicación dan una huella distinta y dejan de cuadrar. No hace falta creernos a nosotros — se resume el fichero y se compara.
- Una fotografía que salió de la cámara de Consta y no de la galería. Apple —o Google en Android— acredita que quien la tomó era la aplicación auténtica en un aparato genuino, y la aplicación no tiene por dónde importar una imagen: no existe ese botón.
- Dónde dijo el aparato que estaba al hacer cada fotografía, con su margen de error, y fijado: las coordenadas van dentro de lo sellado, y la firma del aparato las ata a esa fotografía junto con su hora y su huella. No se pueden añadir después, ni cambiar, ni pasar de una foto a otra. Cuando no hay señal el documento lo dice —«localización no conocida»—, que es un hecho y no un hueco.
- Un documento fechado por un tercero independiente. La FNMT o DigiCert acreditan que ese texto —con la huella de cada fotografía, cada vídeo y cada factura dentro— existía en esa fecha y que no ha cambiado una letra desde entonces.
- Y la posibilidad de demostrar que una fotografía suelta estaba dentro: se resume y su huella tiene que aparecer en el manifiesto.
- Lo que no tienes: la hora y las coordenadas las declara el aparato. Quedan fijadas y atadas a la fotografía, pero nadie acredita que estuvieras allí ni que fuese esa hora — lo que el sello acota es que la fotografía existía como muy tarde en esa fecha.
Un vídeo
# lo que se comparte recorrido.mov ← el vídeo, que ya tienes recorrido-sello.tsr recorrido-hoja.pdf
- El selloUn token RFC 3161 sobre el fichero de vídeo entero, no sobre el papel. Es la prueba, y viaja aparte.
- La hojaUn PDF de lectura que dice qué se selló y cómo comprobarlo. No es el certificado, y lo dice arriba del todo en rojo: quien lo reciba va a suponer lo contrario.
- El vídeoTiene que ir con los otros dos. Sin él no hay nada que comprobar.
Lo que tienes al terminar:
- Un fichero de vídeo idéntico al que salió de la cámara. Se guarda su huella SHA-256, leída del fichero entero, y es lo que se sella: un recorte, una recodificación o volver a exportarlo dan una huella distinta.
- Un vídeo grabado por la aplicación auténtica en un aparato genuino, con la firma del propio aparato — no traído de ningún sitio.
- Dónde dijo el aparato que estaba al grabar, con su margen de error, dentro de lo sellado y firmado junto a la huella del vídeo. No se puede añadir ni cambiar después.
- Ese fichero fechado por un tercero independiente: la FNMT o DigiCert acreditan que existía en esa fecha y que no se ha tocado un byte desde entonces.
- Lo que no tienes: se acredita ese fichero, no la escena. La hora y las coordenadas las declara el aparato y nadie acredita que estuvieras allí; lo que el sello acota es que el vídeo existía como muy tarde en esa fecha.
Un acta de captura continua
# lo que se comparte cabecera.txt sello.tsr acta.pdf 0001-6650c54a5f550b81….jpg 0002-7bca01ec1a36dd46….jpg 0003-d40db08bbe1f5e5f….mp4 ← los vídeos van en la misma cuenta
- La cabeceraSeis líneas, y es lo único que se selló: la raíz del árbol, cuántas capturas hay, la fecha y el aparato. No dice qué se fotografió.
- El selloEl token RFC 3161 sobre esas seis líneas.
- El actaLa hoja de lectura, con las capturas en su orden y, al final, cada una con su camino: las pocas huellas con las que se rehace la raíz.
- Las capturasVan dentro, y cada nombre lleva su propia huella: resumir el fichero tiene que devolver lo que pone en el nombre, sin buscar nada en el papel.
Lo que tienes al terminar:
- Cada captura sin cambios desde que se hizo. De cada una se guarda su huella SHA-256, y aquí además va en el propio nombre del fichero: se resume la foto o el vídeo y tiene que dar lo que pone en el nombre, sin abrir el papel siquiera.
- Cada captura hecha por la aplicación auténtica en un aparato genuino, con la firma del aparato sobre su huella, su hora y su sitio — así que no se puede despegar de una y pegar en otra.
- Dónde dijo el aparato que estaba en cada captura, con su margen de error. Va dentro de la hoja de esa captura, así que entra en el árbol: cambiar una coordenada cambia su hoja, y con ella la raíz.
- El conjunto entero y su orden, atados a un solo número —la raíz— fechado por un tercero independiente. Mover una captura de sitio, quitarla o añadir otra cambia esa raíz.
- Y la posibilidad de demostrar que una sola estaba dentro entregando esa captura, su línea y su camino: quien lo comprueba rehace la raíz sin llegar a saber cuántas más había ni qué eran.
- Lo que no tienes: la hora y las coordenadas de cada captura las declara el aparato, y nadie acredita que estuvieras allí. Lo que el sello acota es que toda la sesión existía como muy tarde en esa fecha.
Lo que va junto, va junto: un sello sin el fichero que sella no comprueba nada, y un papel sin su sello tampoco. Por eso se comparte la carpeta entera y no el PDF suelto.
No los custodiamos: no hay servidor nuestro donde estén, ni cuenta desde la que recuperarlos. Un certificado vale exactamente lo que valga tu capacidad de sacarlo el día que haga falta, así que en cuanto lo emitas mándatelo a donde de verdad lo vayas a encontrar — tu correo, tu nube, un disco. Vale en los dos sistemas, y no es lo mismo en cada uno:
- iPhone y iPad. Los certificados salen además en Archivos → iCloud Drive → Consta, así que si tienes iCloud Drive encendido viajan solos. Aun así, un sitio más nunca sobra.
- Android. No aparecen en ningún sitio hasta que los compartes. Viven dentro de la aplicación, y si la desinstalas o le borras los datos se van con ella. Aquí lo de mandártelos no es un consejo: es el único respaldo que hay.
Enseñar una fotografía sin enseñar las demás
Es lo que ninguna app de inventario puede hacer. En un acta de captura continua las huellas se combinan en un árbol y se sella la raíz. Para acreditar una fotografía se entrega esa fotografía y un puñado de huellas —su camino— y quien lo comprueba rehace la raíz.
Sale bien o sale mal, y en ningún caso llega a saber cuántas fotografías más había ni qué eran. Con el inventario de una casa hay que enseñarla entera.
No hace falta fiarse de nosotros
El certificado trae dentro un manual con las órdenes exactas. Seis comprobaciones, todas con herramientas que no hemos hecho nosotros:
# ¿el fichero sigue siendo el mismo? sha256sum 0007-9f86d081884c7d65….jpg # ¿la fecha la puso un tercero? openssl ts -verify -data cabecera.txt -in sello.tsr -CAfile cadena.pem # ¿esta foto estaba en el lote? — la hoja, y luego su camino printf %s "$(cat captura.txt)" | sha256sum echo -n "HOJAHERMANA" | xxd -r -p | sha256sum
Y el inventario certificado en iPhone o iPad lleva el sello dentro
del propio PDF: basta abrirlo con un lector que entienda firmas PAdES
—Adobe Acrobat, por ejemplo—, o comprobarlo desde una terminal con
pdfsig documento.pdf. Ojo con dos cosas: los lectores que traen
de serie el Mac y el iPhone abren el documento y no dicen nada de la
firma —que no la enseñen no es que no esté—, y en Android el sello
todavía viaja al lado, en un .tsr, y se comprueba con la orden
de arriba.
Y dentro de cincuenta años, también
El PDF no es un resumen bonito de lo que pasó: lleva impreso todo lo que hace falta para comprobar cada fichero del certificado, y lo lleva en texto, no en un código que haya que descifrar.
- Qué se selló, entero. El manifiesto —o la cabecera del acta— va
impreso al final, línea por línea. Quien quiera rehacer la huella tiene
los bytes delante, sin depender de que exista el
.txt. - Con qué se hizo, dicho por su nombre. SHA-256 para las huellas y para el árbol, ECDSA sobre P-256 con SHA-256 para las firmas del aparato, RFC 3161 para el sello, y con qué algoritmo firmó la autoridad. Va escrito porque un algoritmo envejece y este papel no: quien lo lea dentro de décadas tiene que poder juzgar si lo que sostiene esa fecha seguía siendo fuerte.
- Cómo se comprueba, paso a paso. Las órdenes completas, para copiar. Y en el acta de captura continua, cada captura con su hoja y su camino, que es lo que permite rehacer la raíz a mano.
- Con qué se respalda. La cadena de certificados de la autoridad va dentro del propio sello, y la del aparato va impresa en el documento. No hay que ir a buscarlas a ningún servidor que quizá ya no exista.
- Qué acredita y qué no, numerado y antes que nada. Quien lo lea sin conocer Consta sabe qué peso darle a cada firma sin preguntarle a nadie.
Con eso, un tercero puede validarlo entero dentro de cincuenta años y sabrá cómo hacerlo — con herramientas corrientes, sin la aplicación, sin internet y aunque Consta haya dejado de existir. Lo único que tiene que conservar es la carpeta: el papel dice qué hay dentro y qué hacer con cada cosa.
Así se usa
Tus fotos no salen del aparato
Al certificar viaja una huella de 32 bytes y el recibo de tu compra —de Apple o de Google, según el aparato—. Ni una imagen, ni tu nombre: no hay cuenta que crear.
En iPhone y iPad todo se queda en tu aparato y, si quieres, en tu iCloud, que es tuyo. En Android no hay sincronía ninguna: no existe nada equivalente que no obligue a una cuenta, así que preferimos no tenerla. Se gana en privacidad y se pierde en respaldo — si pierdes el móvil, pierdes el inventario. Los certificados no: son ficheros que ya has emitido y que viven donde tú los hayas guardado.
Y no se pueden importar imágenes: las fotografías se toman con la cámara de la aplicación y las facturas se escanean. No hay ninguna vía por la que un fichero de fuera llegue a un certificado.
Sin cuotas, y no caduca
| Certificaciones | Precio | Cada una |
|---|---|---|
| 1 | 1,99 € | 1,99 € |
| 3 | 4,99 € | 1,66 € |
| 10 | 9,99 € | 1,00 € |
| 50 | 29,99 € | 0,60 € |
| 100 | 49,99 € | 0,50 € |
La aplicación y el inventario son gratis: sólo se paga al certificar. Un acta de captura continua gasta cinco, porque es una sesión entera — y a cambio acredita el orden en que se capturó y deja demostrar que una fotografía o un vídeo concretos estaban dentro sin enseñar el resto de la sesión.
Qué no acredita
- De quién son las cosas. Un sello de tiempo dice cuándo existió un documento, no de quién es lo que sale en él.
- Cuánto valen. El valor lo declaras tú. Lo que sí queda acreditado es cuándo lo declaraste.
- Qué había delante del objetivo. Una fotografía de una pantalla sigue siendo una fotografía auténtica. Esto acredita el origen del fichero, no la veracidad de la escena.
- Que una aseguradora lo acepte. Da una fecha con validez legal —eIDAS, Ley 6/2020—; el peso que se le dé en un caso lo decide quien juzgue.
Lo dice así la aplicación y lo dice así el propio certificado. Prometer más sería lo primero que se cayera el día que alguien lo discuta de verdad.