MealStream
Recetario privado, sin cuenta
Lo que guardas en Instagram no es una receta: es un vídeo que no vas a volver a encontrar. MealStream lo convierte en una receta de verdad.
Compartes la publicación desde Instagram y escribes el nombre. La próxima vez que abras MealStream la tienes montada — con su foto y con los ingredientes sacados del pie de foto, uno por línea — y solo hay que guardarla. Se queda en tu iPhone y en tu iCloud: no hay cuenta que crear ni servidor nuestro por el que pase.
De una publicación a una receta
Lo que hay en Instagram
🍝 PASTA CREMOSA DE CALABAZA 🍝
La receta fácil del domingo, guardadla que no falla 👇👇👇
Ingredientes:
400 g de calabaza
250 g de pasta corta
1 cebolla
2 dientes de ajo
100 ml de nata para cocinar
40 g de parmesano
Aceite de oliva, sal y pimienta
Se asa la calabaza 25 minutos…
#recetasfáciles #cocinacasera #pasta
Lo que queda en MealStream
Pasta cremosa de calabaza
Las casillas de aquí arriba funcionan, igual que en la app: se marcan mientras cocinas y se quedan marcadas hasta que las borras de una vez.
La ficha
- Para
- iPhone y iPad, con iOS 18.2 o más
- Categoría
- Comida y bebida
- Idiomas
- Español e inglés — también los ingredientes
- Edad
- 4+
- Precio
- Gratis hasta 25 recetas. Un pago único de 1,99 € quita el tope
- Cuenta
- Ninguna. Sin registro y sin servidores nuestros
- Se busca por
- recetascocinaingredientesguardarmenúdespensacocinarplatoslistacomprafavoritaspostres
Qué hace
Se comparte desde Instagram y sigues a lo tuyo
Botón de compartir, MealStream, el nombre de la receta y listo: no hay que salir de Instagram ni abrir nada. La receta queda apuntada y se monta sola la próxima vez que entres en la app.
Los ingredientes salen en lista, no en un párrafo
MealStream lee el pie de foto y separa lo que son ingredientes de lo que es palabrería: cantidades, unidades, «un chorrito de», «al gusto». Quedan uno debajo de otro y con su casilla.
Cuando se le cuela una línea de más —y con algunos pies de foto se le cuela— se corrige a mano en dos toques. La app no da por hecho que ha acertado.
La buscas por lo que lleva, no por cómo se llamaba
Escribes calabaza y salen las recetas que la llevan, aunque no la lleven en el nombre. Y si no, filtras por tipo —platos principales, postres, mascotas, los que tú te inventes— o te quedas solo con las favoritas.
Los ingredientes también hablan inglés
Guardas una receta en inglés y con un toque la ves en español, y al revés. Lo guardado no cambia: cambia lo que estás viendo.
El diccionario viaja dentro de la app. No se manda el texto a traducir a ningún sitio, así que también funciona en un avión.
Tus recetas no pasan por ningún servidor
Sin cuenta y sin registro. Todo se guarda en tu iPhone y se sincroniza con tus otros aparatos por tu iCloud, que es tuyo. No las vemos, no las procesamos y no hay nada nuestro por medio.
Es lo único de esta app que no se copia en un fin de semana, y por eso va antes que ninguna función.
Y te las llevas cuando quieras
Un fichero con el recetario entero: nombres, ingredientes, tiempos, tipos, favoritas y el enlace de cada publicación. Se saca desde Ajustes y se vuelve a meter en otro iPhone, con las fotos descargándose una a una.
Lo que cuesta
Sin suscripción. Y el tope solo frena las recetas nuevas: si ya tienes más de veinticinco porque llegaron de otro aparato, ahí se quedan todas.
Lo que no hace
- No guarda la receta sin que abras la app. Al compartir se queda apuntada, y se monta y se guarda cuando entras. Además solo aguanta una a la vez: si compartes dos seguidas sin pasar por MealStream, se queda la última.
- No lee recetas de cualquier web. Hoy solo de Instagram. De otra dirección se guarda el enlace, pero no la foto ni los ingredientes.
- No pone tus fotos. La imagen de la receta es la de la publicación: no hay cámara ni carrete.
- No hace lista de la compra, ni menú semanal, ni calorías. Es un recetario y se queda ahí.
- No te manda avisos que no hayas pedido. El único que hay es «te ha llegado una receta nueva», cuando entra desde otro de tus aparatos.